lunes, 26 de abril de 2010

Conversación en la penumbra

Para Vania, Héctor y Gabriel W.
Soy una detective de vestido corto ante las balas
del cielo lastimado por toques de queda.
Tú eres un detective con peces virtuales
y la palabra búsqueda en el plexo
que te hace volar como una golondrina.

No es un sueño esto que digo entre los gatos;
yo, con rasguños de luna.
Tú, perro romántico de tarde.
Sí, quienes beben coágulos
de la cabeza arrancada de Dios,dirán,
señalarán, se reirán de este poema.
Pero la musa viste pantalones
y nos besa en las mañanas.

Hemos venido a hablarle en Xela
con sus columnas de Dioses y rosas.
Hemos vuelto como bárbaros que afilan
la pluma para el combate más largo de América.

Tú y yo sin pistolas ni puñales.
A lo mucho chisteras de magos o mascadas
para amarrar un lobo afuera del bar donde charlamos
y un verso es el bastón que abre la vida
porque me sabes oír como a un relámpago,
porque hablaras de conjuros resolviendo aquel crimen.
Entonces aplaudiré tu renuncia.

Reiremos en refugios que son páginas,
en nidos de frases junto al volcán.
Guardaré, por ello, el milagro de la noche en tu boca.
Soy una detective que a tu lado descubre al asesino.

2 comentarios:

Vania Vargas dijo...

Esas palabras que nos hacen volar son las que nos vuelven a juntar. Sí, somos algo así como partners in crime. Nos vemos en xela. Un abrazo adelantado.

un flautista bajo el árbol dijo...

Exelente texto, definitivamente aun podemos volar dentro de nuestras jaulas, y cantar con las cadenas*. Aun recuerdo esas palabras, creo que este texto hara la diferencia y nos tocara el corazon.