sábado 31 de enero de 2009

Alicia Sagitario*

Para Mariela Gutiérrez


Y sí, tal vez nos falta lanzar mejor la flecha.
Y sí, la pampa va por dentro
como también un árbol borracho de otoño
y los mares con perlas, palabras escondidas:
"El mundo es mi ostra".
Por eso la nieve no cabe en tu alma,
pero sí los ojos de muñecas menores
o gigantes juguetes de frases.
No hay laberinto.
Nadie puede atar las cuatro patas que nos mueven.
Uno es el arco.
El horizonte siempre tararea
una canción de huida.




*Esta semana tuve el honor de conocer a Mariela, más que reconocida crítica, doctora en literatura y profesora muy respetada en la Universidad de Waterloo; es una persona inolvidable.

viernes 30 de enero de 2009

Meridianos

A tiempo para secar
el último sabor del mes
azul opaco de una llama
disfraz caliente
por la altura
como tu manecilla
y mi pólvora
he aquí la medianoche
adelgazando
un enfermo terminal
es el momento
en cada célula infectada
duermen lejanías
pero sonríes
y ladra la memoria
un racimo de bondad
crece al centro del reloj
¿qué hora es en tu país?

martes 27 de enero de 2009

Yo rezo

Que no se apague el tiempo de dudar
ni el ánimo de vivir en sus ojos salvajes
que nadie queme esta mochila
que lo logré
sólo amor con letras
y vino entre libros
que la plaga termine con el miedo
y tengas tú
para mí
todos los poemas del mundo
mojados

sábado 24 de enero de 2009

Lectuamor

Desde que escribí "Jazmines deshidratos" en La Habana, no había vuelto a reflexionar sobre la lectura como un profundo y efectívisimo canal de seducción. Es posible enamorarse leyendo o, para decirlo con fuerza, uno se enamora porque lee cuando te contagia otro enfermo de "literatosis". El resultado son amores rotundos, nunca lights. Salimos de estas uniones rotos por dentro, pero también vivos y más valientes para cuando se repita la odisea. Los lectores somos personas profundamente vitalistas. Es verdad que peligramos por eso. Pero mejor vivir con los ojos succionando el mundo que en la modorra letal de quienes dejan pasar las horas en blanco, sin rasguños ni tatuajes.
Lo mejor es cuando dos lectores se encuentran e intercambian sabores y sonidos de aquellas historias que han chupado en sus cuentos o novelas favoritas. Estos dúos no pueden dejar de hablar. Se les hace de día conversando entre memorias de lágrimas sobre el papel de los libros o carcajadas en pleno viaje de avión. Y es que las parejas lectoras son gitanos, marineros, exploradores, apátridas, nómadas globales o arqueólogos de los sentidos y la mente. Comprenden mejor puesto que su contacto permanente con la letra, así como el gozoso ejercicio de imaginar, los obliga a sentir con mayor rapidez desde las profundidades de un intelecto locuaz que deriva en palabras e imágenes; en sentimientos y emociones que colorean el mundo, que le otorgan un estatuto digno a la vida. No hay otro camino. Lo demás es esclavitud o mendigar.
Cómo no enamorarse de quien lee como uno. La mayoría de las veces también ama a nuestro ritmo.

y se rompe y se rompe y se rompe

y corriendo avanza y no avanza y avanza
se cae redonda
con tino
se va
salina
en el nombre del sábado
otra vuelta de tiempo inútil
con plantas
sin carne
llegó la hora de la veda
vacas bulímicas
deseo desplumado
vacas rumbo a la muerte
el matadero
y voces rugosas
que no has de oír
porque no es un toro
la confusión nos envuelve
brillante papel celofán
hacia dentro
porque se olvida
porque vuela
sin la profundidad del reino
porque memorizó
este camino de humo
y suspiros grasosos
y sólo una que los palpa
sólo un triste animal negro
escondiéndose
de las ganas sin polen
ahora que se llegó por fin el día

Saberes

Neyra Catalayud escribe:

Ahora entiendo que sólo lograrán domarme con mucho amor y sexo, juntos.

viernes 23 de enero de 2009

And some people dance

He ahí el final de la película y también la historia de Fitzgerald. He acá un llanto desconocido entre relojes muertos, van dando la hora al revés.
Una mujer que baila y otra de verdad que escribe.
Un rubio del otro lado de la pantalla y aquel apiñado en el aeropuerto insomne hablando con su padre. No volverás a verlo.
El poema esperando ceremonias de adiós sin tiquete de vuelta.
Las palabras escondidas en el cine de mañana.
Acertijos.
Nadie habrá de entender. Mejor así.
Érase que se era una noche más sola que la voz faltante.
Érase, con todo en contra, un cuerpo sin destino.
Pero some people dance y es suficiente.

miércoles 21 de enero de 2009

Con que es esto

Con que así se come
y viene la náusea
con que no hay sonido
ni más besos baratos
ni más droga de lengua
ni más oscuridad
alimentando los ojos
tapando las estrías
con menos dolor
menos espera
a que me desocupe
con que es así
una porción de duda
un cabizbajo jirón
de ánimo
una capa de ira
y todo el cielo
derramándote
absolutamente todo
se hunde en tu lava
además te llevas
mi lumbre
la vision del volcán
lo habías planeado
y en efecto es así
se necesita sólo uno
para volver

H

Ya no sé de qué se trata este deseo
de morder tu hombro cada día
de qué carne que no llega
con qué sentido
para dónde con un par de mentes rotas
y la herida en medio
con su perro amarrado en el alma
(más dark metal)
cuando el barco de papel es inútil
y la noche y sus ajos
para que no llegue el vampiro
quise sacrificarme
cierto
se rompió la duda el bozal la rienda
ahora busco un poco de no volveré
lloviendo en mi cabello
una ración de luz para el panal
ya no sé si en griego
es que cantan las huilotas
o en el idioma de tu burla
en la majestuosa hambre
que has saciado
yo la hembra
tú el matón divino

Poemas ajenos como esquirlas de fuego y cuna

Hay un error gateando
palabra cuya amapola brilla a la izquierda
no me verás decirla no escaparé
escupo veo llorar a la noche desde esta calle de lumbre
describo a los caballos de la vida
mueren de lejos
alguien avanza
nos sentencia a más árboles floreados
y versos sin Cuba
la carroña sigue en nuestra mesa
esta angustia de haber dado contigo
me pudrirá
me volveré aquel muro
donde se impactan las olas
ese color interpretado por los pobres
esta prostitución de último minuto
y la libertad de mesera en una plaza
pensaré sin aire ni tierra
para el esqueleto que fracturas
la mascota a la que no le gusta el heavy metal
o la zorra estéril de cabello casi azul para evitar tu magia
no lo sé
no soy la que cambia de vestido
no soy pelirroja
sólo falta Apollinaire en mi fracaso
tiembla la mañana
no reventará contigo
primera hora de ternura adiós de lápiz
creciendo y guardando para sí una gota
de este impreciso tono de esta deliante música
tampoco entiendes
las ciudades en otra vida son la guarida de Momo
o una pirámide enterrada
el espejo que lleva la verdad
lo que pudo ser con nuestra sangre de país compartido
los diez millones de noches
y el abandono de siempre
es así el futuro
la esperanza esa puta de la zona
mujer con años sucios
(hay quien nada de tu abrazo)
por eso me uniré al ejército
de los que miraron de frente
la dicha y no pudieron retomarla
cada quien sus dunas
su invierno con tizne sin baile
sin promesa sólo lo que pudo brotar
y el tiempo mismo devora
nuestros ojos y piernas
nuestra agua confundida
no flotaremos
ya no

Gente que te besa

con lejanía de playa
en el tiempo de la costra
en ese remolino de carne sin ellos
cae girando pensando en la ceniza
en todo el amor a las seis de la tarde
de regreso
sin germen de luna plata caliente
o rumor accidentado en la cárcel
esta prisión de palabras que repites
y ellos tocando a otras personas
y tú con su misma voz punzocortante
la felicidad sangra alguna vez
algún día a las cuatro de la mañana
sin aviones
siguen durmiendo las maletas
fierecillas domadas en enero

Extrañarás
él va a correr de camino a casa
y el viento de Martí
gracioso leve de plomo
olerá a deseo en su memoria
pero sigue callando el horizonte
la muerte amable
ese compungido sabor a fuerza
ya se va el único mago
vuelve la cadena de hielo
el collar turquesa de la paloma oscura
este antifaz

De algo no terrestre es su caricia

domingo 18 de enero de 2009

Ojalá se pudra esta máscara de invierno

Alguien ladra
desempolvando la luna
y si tiene frío
alguien más responde
aullando como saben
los rebeldes
dejando restos de verdad
en la cama
abrazándose
negando el infinito
reflejándose
en la búsqueda
en agua espesa
muy caliente
en todo aquello
confesando la piel
dos que fueron cuatro
pero no son más
que dos muy solos
uno que se pone
la máscara de enero
y la perra sin dormir
por la sal de la aventura
en sus heridas

Una vida vuelta otra

Lamiendo la precisión
de su contorno
que deslumbra
con un negro indigerible
milagro en esta cama

Una vida lejos
soltándose de pronto
(esa isla es una isla)

Es así en este cuento
por el sudor
del que se entrega
y se lo calla
el sino del amor imposible
allá en lo alto
constelación si al fin clarea
y se te encaja
con el filo del adiós
húmedo de córnea
y poco tiempo

Pocas horas
para cambiar de vida
debajo de un árbol
que ya suelta sus flores
y caen pensando
ser de nuevo lágrimas

Así ocurre
con los milagros rojos
con esta vida sin mar
entre huracanes
con esta luz que ensucia
y las cenizas

Es así desear la vida ajena

Antes de un lunes

No volverá otro sábado a calcinarse igual sobre tu vida.
Esas bestias de la oscuridad buscando lumbre
sólo aparecen una vez para quemar más tiempo
y dejar el amor vuelto tatuaje.

Llovían canciones, relámpagos de locura demorada,
y el baile en un patio inaugurando el laberinto
que será no volverte a ver
con este corazón desnudo antes del beso
y aquel sabor a isla de tu espalda.

Llegaste viajando hacia mis labios solos
cuando el domingo entró en el cuerpo
y apenas reaccionaba el mediodía
porque atamos aire con la lengua.

sábado 17 de enero de 2009

Calcinados

Y cae tizne nuevamente
sobre este mundo sucio de por sí.
Ceniza o cabello de un arcangel.
No debemos olvidar la maravilla eterna
enfriando este sabor de infierno,
esta provincia de cañaveral baldío
que atrae la huida de las garzas.
El lodo caliente del arroz es un oráculo
y la gente sueña más allá de los volcanes
con un deseo limpio de fuego sin hogueras.
Pero el humo se levanta
como el miembro de un dios maníaco.
Tal vez no hay nada sobre un ángel
y todo lo que cae es semen, muy oscuro.

jueves 15 de enero de 2009

Los invito

Por cierto, me acaban de publicar algunos poemas en La otra revista. Agradezco a José Ángel Leyva por el detalle. Visiten:

http://www.laotrarevista.com/2009/o1/alma-karla-sandoval/

Lo único

Con el dólar en el cielo y la desgracia encima, la madrugada es niebla pura. Otra vez no duermo porque ayer supe que sí, moriré como todos. Probablemente un cáncer o algún accidente. Hasta el último tampoco voy a ser original. Tal vez no alcance a escribir lo soñado y lo que es peor, a leer lo que siempre dejo para vacaciones. Así que opto por la vida mientras dure, por la aventura de risas nuevas y cuerpos venturosos. Permanezco así, al lado del camino, entre los brazos del ahora, sólo hay eso.

A media semana

Cae este jueves con armazón nublado
y un árbol amarillo ya sin miércoles.
Se despepita la nube más insomne.
Para dormir hace falta otro color en el paisaje.
Otro color ardiendo en la matriz de su música
que alumbre animales nunca vistos.
Como en un cuadro del que pintó la lluvia
y nunca decidió morir en primavera.
Alguien igual a este jueves con abrigo.
Mira, ahí va la rosa que camina
en la imaginación de los bohemios.
Allá, con envoltorio de promiscua.
Acá, donde comienza el jardín,
nos replegamos ante el rocío.
Mañana viernes, cuando escampe,
escribiremos con más luz a ras de sábado.

martes 13 de enero de 2009

El perfume de la lluvia vuelve
y limpia el plato de la pobre Blanca
y la realidad con su sello de clausura
deja una flor sucia en el deseo
y sigue tu voz lamiendo la costra del país
con este ripio quemándose en la estufa
porque no estás acariciando cicatrices
o derritiendo soldados de plomo para el aire
porque no te sirve mi sabor de salamandra
ni te asusta este hogar de flor carnívora
donde escucharte implica alimentar espejos
curar sus alas y secar los ojos moros
olvidando mil años de combates
ojos agotados de no ver
de oír el golpe y las patrullas
de bailar sobre una alcantarilla
pero vuelves como el grito del alba
que tiene cuerpo de cereza
y una nave de nubes invisibles
sin vas pensado en esta boca
dejando sin arpones el camino
encerrando en un corral a las tormentas
abrazando a un perro de la calle

domingo 11 de enero de 2009

Tajín

Porque te vi sembrando pedazos de amor y caracoles negros,
fui peregrina con rumbo al Señor del Cielo Roto.
Algunos voladores rezaban con penachos,
reclamaban vísceras y más tormentas.
Una en cada nicho de la pirámide,
de la niebla en la palma de los sueños
ardientes por el alcohol de los insomnes.
Hasta que bebiste de este enigma con sus coágulos
y buscaste la danza de colores en mis muslos.
Los buitres estaban alejados de su instinto.
Brillaba la carroña de un cómplice junto a nosotros.
Dolía el Sur, lava verde con incienso,
ruta de frases como antorchas en la luz insatisfecha,
elevaciones imposibles de cuerpos distanciados,
lenguas negadas al mar como un augurio.
Lloviznaba sobre el nunca, Dios verdadero,
señor que nos ata con un látigo.
Incluso los toros contemplaban el instante
y se dejaban morir en llamarada.
La luna y su delirio se rompían.
Asesino a esa visión ahora. Es la Virgen del Deseo
dispuesta a todo por las flores del cacao.

viernes 9 de enero de 2009

Grrrrrrr

Abyecto, mezquino, desgraciado, vil, estúpido, estólido, inclemente, cruel, abusivo, ventajoso, patán, canalla, gañán, cretino, pirata, desalmado, cojo, manco, tuerto, libertino, venenoso, execrable, venal, sucio, abominable, lívido, opaco, grasiento, arenoso, fétido, pútrido, tóxico, letal, pernicioso, dañino, amargo, descompuesto, averiado, escurridizo, lúgubre, ampuloso, pérfido, vil, infame, diabólico, perverso, infausto un trillón de veces, este insomnio.
De la nave más triste del insomnio desembarca el olvido
perpendicular como la noche.
En otra ola de recuerdo se hunden alegrías.
A lontananza el náufrago esconde la llave del infierno en una concha.
Otro barco de pólvoras benditas son las nubes.
No hay alba ni minutos cargados de luces.
Nadie navega en el aire por sí mismo.

jueves 8 de enero de 2009

Ahora el doble de horas frente a un grupo. De nuevo esas clases para jugar a cambiar el universo.

miércoles 7 de enero de 2009

Aclaraciones

Comienzo a escribir sin ser yo. Algunos se confunden. Cosas de la literatura, del hambre de novela que a todos nos devora.

III

Podría ser peor, anímate. Podría inventar que no todo es cierto mientras jugamos a vivir con el paisaje que nos queda y siempre es más grande en la memoria. La estupidez de los humanos resulta omniabarcante cuando descubrimos que la felicidad estaba ahí y se largó con otro porque primero la engañamos. Pero la felicidad se venga. Algún ángel le ayuda para que nos sintamos asquerosos. Por fortuna yo no creo en dios, pero sí en este violento azar que me obliga a pensarte. Me asusta la idea de que estés todos los días conmigo. No sabría cómo destruirme al lado de un espejo y sus horrores. Mejor maldecir las granadas y las balas de esta república sangrienta. Opto por la realidad y sus decapitados antes que por la necesidad del cuerpo más querido. A veces hay que practicarle un aborto al amor. Se necesitan agallas, por supuesto.

martes 6 de enero de 2009

II

Tal vez nuestra vida vale una bala porque somos pobres, feos, pretenciosos, hipócritas, negligentes, corruptos. Mentimos y embarazamos. Tenemos precio, todos. Entregaríamos a nuestra madre por la Sagrada Trinidad del Mediocre: mujer, carro y casa propia. Nuestra esclavitud nos exime del último esfuerzo mientras le da de comer a la envidia, delicioso pecado consumiéndonos cuando el vecino compra coche y se lo rayamos antes de que pague la tenencia. ¿Qué me dicen de la comadre o el compadre con quien nos acostamos a la menor provocación?, ¿del dinero jineteado de la tanda, del "yo no fui"? Pero no soy una moralista. Simplemente sostengo que si salimos baratos por algo será. El sicarismo tiene su razón de ser.
Y no, no me digas que refugiada en un pueblo ceniciento es muy fácil escribir cualquier cosa. Así que no llames para pedir que elimine delirios y denuncias en mi blog. Ni se te ocurra recordarme que estoy acá, otra vez, para terminar la novela. Sabes que odio a los narradores porque mienten mejor que tú, que yo, que todos los amantes que nos han dejado solos, convertidos en esto: en un dúo que miente y no puede, porque no sabe, contar la vida de tal forma que suene bien, que nos crean y nos amen.

I

Puedo hablar de los presos en la cárcel de La Habana quienes para poder dormir en un colchón se pican con alambres el esófago. Como tienen que recibir ayuda en el hospital correspondiente, por lo menos ahí comen arroz y frijoles gozando la intimidad de quien por poco y deja el mundo. Cuentan que un prisionero fue más sofisticado. Apenas comenzó con la diarrea, tomó una jeringa inconseguible y se inyectó su propio líquido espumoso. Logró una infección generalizada. Comió como cubano cualquiera durante varios días y se acostó feliz aunque las esposas le pesaban.
O si quieres, también puedo contarte de los desplazados en la Séptima de Bogotá. Ellos persiguen a la gente con la desesperación del hambre que los pone de rodillas hasta que les compras un talego de arroz. O bien, describirte la tarde en que presencié el fuego cruzado entre militares y delincuentes a bordo de una motocicleta que arrastraba el cadáver desnudo de un hombre. Tanta droga, tanta sangre en la Quinta los lunes por la mañana que Fernando Vallejo, lo comprobé, no suele mentirnos.
Lo anterior sin deshacerme de la pesadilla en Guatemala donde una señora le aventó el carro a una amiga morena. ¡Quítate, india!, le gritó. Luego de indignarme, de caminar dos calles abajo por el centro de Xela, encontré a varias indígenas llorando detrás un ladrón. Las había dejado sin todas sus muñequitas que compran bien los extranjeros.
Y aquí, entre decapitados, somos los Reyes del Crimen. ¿Quieres ver cómo le disparan a una mujer en Tepito a las dos de la tarde? No necesitas empleado de la PGR, reportero de nota roja o comerciante. Tampoco haber estado en el lugar de los hechos. Basta con que entres a YouTube. Esto sin atreverme a olvidar la mordaza y ahondar sobre lavado de dólares, empuercamiento de conciencias, compra de mujeres, pornografía infantil, narcopolíticos y lo demás. Todo eso que debo hacer como que no existe, como que nunca me ha importado ni me quitará un segundo de calma. En México desaparecen periodistas como niños de Hamelín.

lunes 5 de enero de 2009

No hay aros de fuego en guaridas de palabras.
No brilla el látigo en la escena.
Nunca es necesario decir en que noviembre muere algún malabarista.

Yo vi la placenta oscura del mundo y el instante se iluminó sin paraíso.
Sólo un péndulo.
Sólo la nada con un brazo de cal.
Ríos con lotos en el sueño. No la carpa y domadores.

La vida es el nervio del instante.
No se resume en la jaula inmensa del que vuelve.
Alguien le quitó el maquillaje a los payasos
y vio la verdad en una lágrima que aplaude.

Estelas de Capricornio

Adonde va la tierra,
esta lluvia, abrazo insólito,
cada vez que el día se esconde harto de ciudad
y alguna liendre en el lomo de un niño.

Seguirá lloviendo de dos en dos y tres en tres.
Seguirá ese amor de charco rojo
cuando recoges relámpagos
en tu colmena sin miércoles
ni parque donde contemplar el deseo
que abandona, lentamente, sus capullos.

Hay tormentas invisibles
si las personas son de aire
y se llevan las alas del ojo.
Pero el que besa baja los párpados;
pero el que busca abandona la avenida vuelto nube.
Por cada ausencia se le cae un diente
y ya no habla del tiempo.

Invoco al granizo y nos dejo sin cuartadas,
sin mentiras en una hora reseca.
La liendre del niño se va.
El capullo se deshace en los semáforos.
Otro avión confirma el cauce espumoso de la piel.

Con esta ráfaga la ciudad se queda sola.
Es el mismo cielo arrancándonos sombrillas.

sábado 3 de enero de 2009

Introducción a Berger

A la larga, eterna e inextricable lista de libros y autores que debo leer, se suma John Berger. Me acabo de topar con estos hermosos párrafos de su autoría:

Pero ¿por qué es necesario relatar historias? ¿Para pasar el rato? A veces. ¿Para informar? ¿Para decir algo que no ha sido dicho todavía? Sí, a veces sólo para ganarnos el pan de cada día o para hacer que la gente entienda lo afortunada que es, dado que hoy la mayor parte de los relatos son trágicos. A veces parece que el relato tenga una voluntad propia, la voluntad de ser repetido, de encontrar un oído, un compañero. Como los camellos cruzan el desierto, así los relatos cruzan la soledad de la vida, ofreciendo hospitalidad al oyente, o buscándola. Lo contrario de un relato no el silencio o la meditación, sino el olvido.

Siempre, siempre, desde el principio, la vida ha jugado con el absurdo. Y dado que el absurdo es el dueño de la baraja ydel casino, la vida no puede hacer otra cosa que perder. Y, sin embargo, el hombre lleva a cabo acciones a menudo valientes. Entre las menos valientes y no obstante eficaces, está el acto de narrar. Estos actos desafían al absurdo y lo absurdo.

¿En qué consiste el acto de narrar? Me parece que es una permanente acción en la retaguardia contra la permante victoria de la vulgaridad y de la estupidez. Los relatos son una declaración permanente de quien vive en un mundo sordo. Y esto no cambia. Siempre ha sido así. Pero hay otra cosa que no cambia, y es el hecho de que, de vez en cuando, ocurren milagros. Y nosotros conocemos los milagros gracias a los relatos.

También el cielo devora su porción de luz

Oscurecer, buscar bastones
con el vientre asimilando estrellas
mientras canta de dolor el mismo cuento.

Una estampida en lo alto.
Plumas, garras y pieles.
Animal de animales esta imagen.
Más arriba, colmillos.
El último placer remoja flama.

El cielo en celo no puede con el éter.
Se ve lo que la piel produce.
Nos quema esa oscuridad que se derrite
cuando a Dios le sangran las encías.

Ryszard Kapusciski, gran maestro

Un poeta historiador y periodista sin miedo de recordarnos que los cínicos no sirven para describir el mundo. También un lector de Herman Melville:
Estoy leyendo Moby Dick. El protagonista del libro, el marinero de nombre Ismael, navega por el océano. Junto con los demás miembros de la tripulación, persigue a una peligrosa y escurridiza ballena que acabará emergiendo de las profundidades del mar para asestarles un poderoso golpe. En un momento dado oye al capitán, el terrible e implacable y despiadado Ahab, lanzar la orden: ¡Caña a Barlovento! ¡A dar la vuelta al mundo! Y entonces Ismael piensa: "¡La vuelta al mundo! hay mucho en ese sonido que inspira sentimientos de orgullo, pero ¿adónde lleva toda esa circunnavegación? Sólo a través de peligros innumerables, al mismo punto de donde partimos, donde los que dejamos atrás, a salvo, han estado todo el tiempo antes que nosotros."
Y sin embargo, Ismael sigue navegando.

jueves 1 de enero de 2009

De plazos y comienzos

Le pregunto a la quietud de esta mañana el porqué no me sale algo profundo, una nota intensa, un poema bien cortado, una promesa pulcra ahora que este primer nos canta al oído. No obtengo respuestas. Las busco en la mente de los que quiero por su manera de vivir, su talento y sensibilidad. Otras y otros que sí enuncian esas frases con preguntas necesarias y saberes serenos. Otras y otros que me trajo el año extinto porque los viajes sirven para encontrarte con tu especie y hacer amigos de por vida, qué amigos. Eso es lo mejor. Por ello y por la calidad de sus palabras, hoy no pueden perderse los textos de Brenda ríos y Javier Payeras.
Urge que visiten:
y