miércoles, 11 de noviembre de 2009

Diálogo con una paria

Sólo está el monte, Flora, y esos pétalos lívidos con que se alimentan los venados en el día más solo del mundo. El sol alumbra este abandono musical, muy evidente para el ave de mi nuca cuyo paisaje es una caja de luz, de sonidos opacándose en noviembre, como la ciudad que me rechaza, como el recuerdo, Flora, que menstrúa a la orilla.

1 comentario:

radical desde la raíz dijo...

Grande Flora Tristán!!

Te dejo una frase de ella que sé te encantará: Deja pasar una injusticia, y estarás engendrando miles.