lunes 13 de abril de 2009

Una pestaña retoza
junto al mundo en primavera
húmedo el arco

puede dorar el horizonte
porque alguien cierra el ojo
para mirar más nardos sucios

no asegures que la tarde es amarilla
o que otra pestaña nos salvará del crimen
de esa angustiosa sed de nunca

uno dos tres cuatro
la cuenta gime
el día es bello hasta el diez mil

torniquetes pestañas hematomas
un insólito fulgor en cada mano
un puño de donde nace el agua

le dijo que iba a oler todo el silencio
debajo de una bugambilia
le dio belleza en jugo tibio

también pidió un deseo apretando
el arco oscuro
su diminuto milagro que sonríe

pero no cree en el azar
en contra del azahar
sólo en la caída del prodigio

romper entonces
amar desde la boca
con estornudo de polen

jugar a no decir
la debilidad del barco de papel violeta
cuando el sol es masoquista

en los rayos el perfume
se trastoca
se defiende con su amor por el recuerdo

para eso calla el corazón
con espinas de plomo
que nos hunden

pero nadie se escapa de abril
aun ayudando
aun seduciendo
a las bacantes del insomnio

3 comentarios:

Coyota dijo...

Alma, querida, como siempre tus palabras para refrescar, para el resguardo, para la sonrisa hermanada, para el "vale la pena" del día, para antes de escribir, para volverlas a leer y escribir después...

José Niño dijo...

Felicitaciones. La estructura, las analogías y metáforas, hacen que el poema trascienda la vivencia del autor y de que el poema aspire a ser de todos.

aboaselvagem dijo...

amar desde la boca/ con estornudo de polen... una maravilla, no mames...
mis abrazos querida. te pienso.