A Leonor Silvestri y Ezequiel D´León
I
Que no Tijuana, no,
Xelajú,
sextísimo estado de los Altos,
con su innombrable kiosco agujerado,
valle que se extiende entre la montaña honda
o constelación abstracta de las sombras.
Finísimo el instante,
vendaval,
lámina tensa, múltiple hoja,
claro mezcal corriendo en nuestra calle oscura.
II
Fría era noche, allí,
donde olvidamos al hombre,
ése,
el de las gafas negras y la mente muerta;
donde los cuerpos hilvanábanse en futuro pronto.
Después lo otro,
el balanceo interno
como silvestre péndulo que ya impacienta y muerde.
Reunión en la que todas
te conjugamos femenino,
explícita complicidad,
inherente guiño en nuestra cara urgente,
oscilante llamada en alta voz.
III
Porque fuimos siamesas, nosotras,
blanca gata Ana, Alí.
Ágatas medulares,
sibaritas de la carne,
ángulo y vértice
furioso y contendio.
Triple exlcamación, aquélla,
la de las anchas notas cinceladas,
cuando la convulsión asoma,
estallido.
Pero sin duda hemos partido,
en impúdica orfandad,
partimos,
a esperar asombros,
cualquier destierro esperanzado
en hacernos perder desesperanza.
2 comentarios:
mira que lo que pusiste que hermoso
y mi foto
tantas gracias almita mia
Queridísima Leonor:
El poema sí es de Ana Gabi. Me pidió que lo incluyera en mi blog. Y yo, con todo gusto, con toda el alma, lo subí porque ya sabes, la adoro.
Te abrazo mucho, qué bien que volviste a Guatemala.
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